San Juan 20,11-18 – Padre mío y Padre vuestro
«No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios»
La Resurrección de Cristo es el fundamento de nuestra fe. María Magdalena, la primera testigo del Resucitado, nos enseña que el amor fiel y perseverante es recompensado con el encuentro con el Señor.