Lucas 2,41-52 – En la casa de mi Padre

junio 9, 2018

En la casa de mi Padre

“Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» El les dijo: «Y ¿por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?»”

Sábado de la 9na Semana del T. Ordinario | 09 de Junio del 2018 | Por Miguel Damiani

Lecturas de la Fecha:

Reflexión sobre las lecturas

En la casa de mi Padre

Jesucristo tiene muy clara su Misión y es consiente todo el tiempo de quién es. Podemos ver como con tan solo doce años, podía sostener diálogos y discusiones con los maestros de la ley y la gente lo escuchaba admirada por tanta sabiduría.

Es ciertamente un misterio lo que el Señor debía sentir todo el tiempo entre nosotros. Siendo Dios, ¿tendría obstáculos y dificultades? Lo más probable es que no. Pero tenía que sujetarse al papel que le correspondía hasta cumplir su Misión.

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Lucas 15,1-3.11-32 – Esta es mi sangre

junio 3, 2018

Esta es mi sangre

“Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: «Tomen, este es mi cuerpo.» Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. Y les dijo: «Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.”.

Domingo de la 9na Semana del Tiempo Ordinario | 03 de Junio del 2018 | Por Miguel Damiani

Lecturas de la Fecha:

Reflexión sobre las lecturas

Esta es mi sangre

El Señor Jesucristo es Dios. Lo repetimos, porque Él mismo nos lo hace notar. No quiere que estemos confundidos, ni nos dejemos enredar, ni engañar. Es verdad, es el Hijo de Dios, por lo tanto, exactamente como tal, es Dios, junto con el Padre y el Espíritu Santo. Tres persona distintas, un solo Dios Verdadero.

La Trinidad, es una relación que para nosotros se hace un tanto misteriosa, es verdad. Sin embargo ella se aclara lo suficiente como para que creamos en esta realidad Sobrenatural, en los Evangelios y en la Biblia en general, aunque no alcancemos a comprenderla plenamente.

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Juan 2,13-25 – Destruyan este templo

marzo 4, 2018

Destruyan este templo

“¿Qué signos nos muestras para obrar así?” Jesús contesto: “Destruyan este templo, y en tres día yo lo levantaré”. Los judíos replicaron: “Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?”

Domingo de la 3ra Semana de Cuaresma | 04 Marzo 2018 | Por Miguel Damiani

Lecturas de la Fecha:

  • Éxodo 20,1-17
  • Salmo 18
  • Primera de Pablo a los Corintios 1,22-25
  • Juan 2,13-25

Reflexión sobre las lecturas

Destruyan este templo

Nuestra relación con Dios ha de ser pura y santa. Exenta de otras intenciones que no sean el amor a Dios y a nuestros hermanos y consecuentemente nuestra salvación. Ninguna otra razón debe contaminar esta relación.

Esto quiere decir que por ningún motivo debemos cobrar y mucho menos lucrar con el mensaje del Evangelio. Nosotros no llevamos la Palabra de Dios porque nos conviene, porque recibimos una comisión o porque alguien nos paga por hacerlo.

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Mateo 26,14-25 – El Hijo del hombre se va, como está escrito de él

abril 12, 2017

El Hijo del hombre se va, como está escrito de él

El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!

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Mateo 26,14-25 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él

Mateo – Capítulo 26

Reflexión: Mateo 26,14-25

Otra vez estamos frente a la moneda de dos caras. Por un lado Jesús habrá de partir conforme fue planeado, es decir, en cumplimiento de lo que estaba escrito. Esto quiere decir que en ello no hay nada improvisado; nada que debiera sorprendernos o cogernos desprevenidos. Jesús será crucificado, muerto, sepultado y al tercer día resucitará, tal como está escrito. Esto tenía que ocurrir para que se cumplieran las Escrituras.

Pero, tal parece que no tenía que ocurrir lo mismo con Judas, la otra cara. ¿Pudo Judas librarse de este papel? ¿Pudo haber escogido otra opción? Se nos ocurre que pudo haber evitado esta traición, lo que no hubiera impedido que Jesús cumpliera con Su Misión. Tal vez hubiera sido otro el que lo hubiera traicionado o tal vez la exigencia hubiera venido de otro lado. El Señor de todos modos habría de seguir hasta el final con el Plan de Salvación, pero su muerte hubiera podido llegar de otro manera.

De algún modo el Señor nos confirma que no había nada que hacer, que era necesario Su sacrificio para la salvación del mundo. Judas, en este caso, pero cualquier otro que lo hubiera traicionado, hubiera podido evitarlo, sin embargo la tentación, el error, la injusticia y el daño fueron de tales proporciones, que más le hubiera valido no haber nacido.

Él tenía que morir y resucitar para cumplir Su Misión. Alguien tenía que ser el causante mediato. Alguien tenía que confabularse; alguien tenía que traicionarlo; alguien tenía que entregarlo. Había varios a los que incomodaba y se la tenían jurada. Parecía más difícil encontrar a alguien entre los discípulos dispuesto a traicionarlo. Algunos tenían temor; otros estaban a la expectativa, pero todos huirían al incrementarse la presión y percibir la fragilidad con la que Cristo se disponía a afrontar esta amenaza.

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Lucas 2,41-51 – asombrados de su inteligencia y sus respuestas

junio 4, 2016

Texto del evangelio Lc 2,41-51 – asombrados de su inteligencia y sus respuestas

41. Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua.
42. Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre,
43. y acababa la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta.
44. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos.
45. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él.
46. Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
47. Y todos los que los oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.
48. Al ver, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados».
49. Jesús les respondió: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?».
50. Ellos no entendieron lo que les decía.
51. El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón.

Reflexión: Lc 2,41-51

Hubiera sido muy interesante saber de qué hablaba Jesús con los doctores de la ley; no tenemos el detalle, pero por el Evangelio sabemos que estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. Comprendía muy bien lo que se estaba hablando y habría de tener una capacidad de discernimiento extraordinario, para asombrar a los más sabios de aquella región. Jesús era casi un niño, aun cuando en aquel entonces se dice que la adolescencia era más corta y a más temprana edad hombres y mujeres estaban preparados para asumir responsabilidades que hoy hemos postergado casi por una década o más. De todos modos, podemos imaginar cuál sería el asombro de aquellos sacerdotes e intelectuales, de aquellos doctores, que se pasaron horas de horas hablando con Jesús, sometiéndolo seguramente a toda clase de preguntas. No fueron una, ni dos, sino muchas y la referencia más cercana a lo que estaban tratando la da el mismo Jesús a María, reprochándole que no supiera que tenía que ocuparse de las cosas de Su Padre. Es de estas cosas que estaban hablando. Y a juzgar por el entusiasmo de los doctores, les habría realizado varias revelaciones y resuelto muchas incógnitas, con tal sabiduría, que se quedaron boquiabiertos, escuchándolo. Encima, se asombraron cuando vieron a sus padres, lo que nos permite suponer que tal vez los encontraros muy sencillos, muy simples e insignificantes para que el niño proceda de ellos. Tal vez más de uno pensó que se trataba de algún príncipe o un noble, por su distinción y sabiduría. Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que los oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.

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Juan 6,1-15 – se saciaron

abril 8, 2016

Texto del evangelio Jn 6,1-15 – se saciaron

1. Después de esto, se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberíades,
2. y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos.
3. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos.
4. Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos.
5. Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: «¿Donde vamos a comprar panes para que coman éstos?»
6. Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer.
7. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco.»
8. Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro:
9. «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?»
10. Dijo Jesús: «Hagan que se recueste la gente.» Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos 5.000.
11. Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron.
12. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recojan los trozos sobrantes para que nada se pierda.»
13. Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.
14. Al ver la gente la señal que había realizado, decía: «Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo.»
15. Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte él solo.

Reflexión: Jn 6,1-15

Para el que pone su confianza en Dios y hace lo que Él manda, no hay nada imposible. El multiplicará nuestros esfuerzos todo lo que sea necesario para alcanzar la tarea propuesta. Este es un milagro que constantemente hace Jesús con quienes confían en Él. En la Iglesia tenemos infinidad de ellos. Solo es preciso ver las obras de las Congregaciones u Organizaciones de la Iglesia para constatarlo. Nos encanta oír Radio María de España. Lo hacemos a través de un APP en nuestro móvil que nos permite elegir entre media centena o más de emisoras católicas. El hecho es que hace unos días oíamos una campaña especial de recaudación de fondos de esta radio y nos enterábamos que nació en Italia, como radio parroquial en 1983, en Arcellasco d’Erba, en la provincia de Como, en la Diócesis de Milán. Poco a poco fue creciendo hasta que enero de 1987, cuando se constituye la asociación Radio María, compuesta por laicos y sacerdotes, con la finalidad de volver la emisora independiente de la parroquia y de comprometerla en una obra de evangelización en una escala mucho más amplia. Desde entonces no ha dejado de crecer expandiéndose por el mundo entero, con varias estaciones, presentes en más de 60 países. Es una organización extraordinariamente grande con muchísimas estaciones afiliadas. Posiblemente la Radio Católica de mayor cobertura en el Planeta. ¿Pero –nos estaremos preguntando- qué hay de extraordinario en ello además de la excelente calidad de sus programas? Pues que una de las características fundacionales de esta radio, según comentaban en Radio María España, es que no hacen publicidad. ¿Y, entonces, de qué viven? De las donaciones. Dan gratis lo que recibieron gratis. ¿No podemos ver aquí claramente la mano del Señor? Es la multiplicación de los panes y los peces a quienes cumpliendo Sus mandatos, se lanzan a hacer Su Voluntad. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recojan los trozos sobrantes para que nada se pierda. »

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