Archivo de la etiqueta: Hijo del hombre

Lucas 6,20-26 – Felices ustedes, los pobres

Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!

Texto del evangelio Lc 12,32-48 – Felices ustedes, los pobres

20. Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
21. ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
22. ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban su nombre, considerándolo infame, a causa del Hijo del hombre!
23. ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas
24. Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!
25. ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas!
26. ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!

Reflexión: Lc 6,20-26

lucas-6-20
Lucas 6,20-26 Felices ustedes, los pobres

El que está con el Señor, va contra corriente. Esto es necesariamente así, porque, tal como nos lo dice Jesucristo, no somos de este mundo. Dicho de otro modo, mala señal si estamos completamente instalados y adaptados a las prácticas de este mundo.

Tengamos en cuenta a quienes se dirige el Señor, que el destaca muy claramente las características de sus seguidores, aquellos a los cuales bendice. Es por los que son como ellos que vino el Señor. Habrá que detenernos a preguntarnos sinceramente cuánto nos asemejamos a ellos.

¿Somos de los pobres o tal vez de los que padecen hambre? ¿Somos de los tristes, de los desconsolados por alguna aflicción? ¿O tal vez somos de los marginados, de los perseguidos, de aquellos de los que nadie quiere saber nada? ¿Finalmente, tal vez seamos de aquellos que incomodamos por nuestras ideas, por nuestras exigencias éticas, morales y religiosas?

Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!

Seguir leyendo Lucas 6,20-26 – Felices ustedes, los pobres

(317) vistas

Mateo 24,42-51 – estén también ustedes preparados

Por eso, estén también ustedes preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos esperan.

Texto del evangelio Mt 24,42-51 – estén también ustedes preparados

42. Por eso estén despiertos, porque no saben en qué día vendrá su Señor.
43. Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.
44. Por eso, estén también ustedes preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos esperan.
45. Imagínense un administrador digno de confianza y capaz. Su señor lo ha puesto al frente de su familia, y es él quien les reparte el alimento a su debido tiempo.
46. Afortunado será este servidor si, al venir su señor, lo encuentra cumpliendo su deber.
47. En verdad les digo: su señor lo pondrá al cuidado de todo lo que tiene.
48. No será así con el servidor malo que piensa: «Mi señor se ha retrasado»,
49. y empieza a maltratar a sus compañeros y a comer y a beber con borrachos.
50. El patrón de ese servidor vendrá en el día que no lo espera y a la hora que menos piensa.
51. Le quitará el puesto y lo mandará donde los hipócritas. Allí será el llorar y el rechinar de dientes.

Reflexión: Mt 24,42-51

mateo-24-44
Mateo 24,42-51 estén también ustedes preparados

Veremos maravillas, es verdad, pero no sabemos cuándo. El Señor vendrá de un momento a otro, cuando menos lo esperemos. Así que no es buena política estar dejando nada para mañana. Hagamos todo lo que podamos hoy, como si fuera nuestro último día.

¿Qué hacer para meternos en la cabeza que debemos vivir como si estuviéramos de pasada, de visita. No centrarnos en las cosas, en los objetos, en la riqueza, sino en las personas. Es posible que los que estás viendo ahora no los veas más.

Entonces, no habrá otra oportunidad para despedirse, ni para contar aquello que preferiste hoy callar, ni para compartir una sonrisa o una caricia. Si hoy no es el último día de él o de ella, tal vez lo sea el tuyo. ¿A qué esperamos?

Por eso, estén también ustedes preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos esperan.

Seguir leyendo Mateo 24,42-51 – estén también ustedes preparados

(517) vistas

Mateo 17,22-27 – los días del Hijo del hombre

Jesús dijo después a sus discípulos: «Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán.

Texto del evangelio Mt 17,22-27 – los días del Hijo del hombre

22. Jesús dijo después a sus discípulos: «Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán.
23. Les dirán: «Está aquí» o «Está allí», pero no corran a buscarlo.
24. Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día.
25. Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación.
26. En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempo de Noé.
27. La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos.

Reflexión: Mt 17,22-27

mateo-17-22
Mateo 17,22-27 los días del Hijo del hombre

Nos resulta difícil resistirnos a la tentación de reflexionar en torno a los días del Hijo del hombre. A qué días se refiere el Señor. Sus tiempos son distintos que los nuestros, de allí la confusión. Parece que no solo se refiere al tiempo que vivió físicamente entre nosotros, hace 2mil años.

Es obvio que estos fueron muchos días, que por lo tanto podría referirse a cualquiera de ellos. Pero no solo se refiere a ellos, que nosotros conocemos por los Evangelios, sino, al parecer, a otros que vendrán después, a lo largo de la historia.

Él mismo dice: los días del Hijo del hombre. Por alguna razón usa específicamente el plural. Por lo tanto no está hablando de un solo día, sino de muchos o varios. ¿Reviste alguna importancia esta referencia?

Jesús dijo después a sus discípulos: «Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán.

Seguir leyendo Mateo 17,22-27 – los días del Hijo del hombre

(244) vistas

Lucas 12,32-48 – Vendan sus bienes y denlos como limosna

Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla.

Texto del evangelio Lc 12,32-48 – Vendan sus bienes y denlos como limosna

32. No temas, pequeño Rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino.
33. Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla.
34. Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón.
35. Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas.
36. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta.
37. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos.
38. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!
39. Entiéndalo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa.
40. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada».
41. Pedro preguntó entonces: «Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?».
42. El Señor le dijo: «¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno?
43. ¡Feliz aquel a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo!
44. Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes.
45. Pero si este servidor piensa: «Mi señor tardará en llegar», y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse,
46. su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles.
47. El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto, recibirá un castigo severo.
48. Pero aquel que sin saberlo, se hizo también culpable, será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho, se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho, se le reclamará mucho más.

Reflexión: Lc 12,32-48

lucas-12-33
Lucas 12,32-48 Vendan sus bienes y denlos como limosna

Este es un pasaje muy extenso y por lo tanto muy rico en enseñanzas de aquello que Jesús quiere que asumamos como nuestra forma de vida. Como es tan basto, corremos el peligro de quedarnos con aquello que -siendo exigente-, es sin embargo más fácil de relativizar.

En efecto, si destacamos, como todo el mundo suele hacer que “Al que se le dio mucho, se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho, se le reclamará mucho más”, encontraremos que hay un cierto margen al subjetivismo y por lo tanto, a la relativización de las exigencias. Porque ¿quién puede precisar si estamos respondiendo en la proporción delo recibido?

De este modo, y al postergar la rendición de cuentas a aquel momento definitivo, en el que además, ya no habrá nada que hacer, convertimos esta preocupación en algo ético y moral, es verdad, pero subjetivo al fin, por lo que no nos sentimos obligados a nada que no sea las exigencias de nuestra propia conciencia. Y, como el ambiente que nos rodea, en general, es muy laxo al respecto, terminamos por reducir al máximo estas exigencias, hasta hacerlas prácticamente inicuas.

Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla.

Seguir leyendo Lucas 12,32-48 – Vendan sus bienes y denlos como limosna

(124) vistas

Mateo 16,13-23 – Tus ambiciones no son las de Dios

Pero Jesús se volvió y le dijo: «¡Retírate y ponte detrás de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar. Tus ambiciones no son las de Dios, sino las de los hombres.»

Texto del evangelio Mt 16,13-23 – Tus ambiciones no son las de Dios

13. Jesús se fue a la región de Cesarea de Filipo. Estando allí, preguntó a sus discípulos: «Según el parecer de la gente, ¿quién es este Hijo del Hombre?»
14. Respondieron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías o Jeremías, o alguno de los profetas.»
15. Jesús les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
16. Pedro contestó: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
17. Jesús le replicó: «Feliz eres, Simón Barjona, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos.
18. Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer.
19. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.» 20. Entonces Jesús les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.
21. A partir de ese día, Jesucristo comenzó a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y que las autoridades judías, los sumos sacerdotes y los maestros de la Ley lo iban a hacer sufrir mucho, que incluso debía ser ejecutado y que resucitaría al tercer día.
22. Pedro lo llevó aparte y se puso a reprenderlo: «¡Dios no lo permita, Señor! Nunca te sucederán tales cosas.»
23. Pero Jesús se volvió y le dijo: «¡Retírate y ponte detrás de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar. Tus ambiciones no son las de Dios, sino las de los hombres.»

Reflexión: Mt 16,13-23

mateo-16-23
Mateo 16,13-23 Tus ambiciones no son las de Dios

Es tiempo que nos esforcemos por comprender cómo piensa el Señor. Sus pensamientos, sus ambiciones no son las de los hombres. Esto nos puede dar una lectura completamente distinta de nuestra propia historia y la de la humanidad.

Hay muchos episodios, seguramente, que no alcanzamos a comprender, tanto en nuestras vidas como en las del mundo. Muchas cosas no comprendemos y nos preguntamos por qué tienen que pasar. Algunas nos llevan incluso a renegar o cuando menos cuestionar a Dios.

¿Por qué no nos das lo que te pedimos? En vez de atender nuestras súplicas, a veces parece que te empeñaras en hacernos sufrir. La delincuencia se incrementa, al igual que la corrupción. Por momentos parece que el mal nos estuviera cercando.

Pero Jesús se volvió y le dijo: «¡Retírate y ponte detrás de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar. Tus ambiciones no son las de Dios, sino las de los hombres.»

Seguir leyendo Mateo 16,13-23 – Tus ambiciones no son las de Dios

(236) vistas

Mateo 13,36-43 – brillarán como el sol

Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda.

Texto del evangelio Mt 13,36-43 – brillarán como el sol

36. Después Jesús despidió a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de las malas hierbas sembradas en el campo.»
37. Jesús les dijo: «El que siembra la semilla buena es el Hijo del Hombre.
38. El campo es el mundo. La buena semilla es la gente del Reino. La maleza es la gente del Maligno.
39. El enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
40. Vean cómo se recoge la maleza y se quema: así sucederá al fin del mundo.
41. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal,
42. y los arrojarán en el horno ardiente. Allí no habrá más que llanto y rechinar de dientes.
43. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda.

Reflexión: Mt 13,36-43

mateo-13-43
Mateo 13,36-43 brillarán como el sol

El Señor, con esa visión que solo Él puede tener, nos describe lo que será el final de los tiempos. Aquél momento en el que finalmente alcanzaremos Sus promesas. Cuando veremos todo en su esplendor.

Intuir todo aquello, más allá de cuanto podemos imaginar y soñar, enciende nuestros corazones, los acelera y los llena de ansiedad, deseando que lleguen pronto.

Al mismo tiempo nos llena de este deseo de contagiar, de comunicar aquello que anticipamos a todo el mundo, empezando por nuestras familias.

¡Cómo callar si vemos tan clara la razón de nuestras existencias! ¡Como disimular si hemos llegado a comprender que ningún sufrimiento, por más grande que este sea, se compara a la Gloria de Dios que Jesucristo ha puesto a nuestro alcance!

Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda.

Seguir leyendo Mateo 13,36-43 – brillarán como el sol

(250) vistas

Mateo 9,1-8 – tus pecados quedan perdonados

Allí le llevaron a un paralítico, tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de esos hombres, dijo al paralítico: « ¡Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados!»

Texto del evangelio Mt 9,1-8 – tus pecados quedan perdonados

01. Jesús volvió a la barca, cruzó de nuevo el lago y vino a su ciudad.
02. Allí le llevaron a un paralítico, tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de esos hombres, dijo al paralítico: « ¡Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados!»
03. Algunos maestros de la Ley pensaron: «¡Qué manera de burlarse de Dios!»
04. Pero Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «¿Por qué piensan mal?
05. ¿Qué es más fácil decir: Quedan perdonados tus pecados o Levántate y anda?
06. Sepan, pues, que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.» Entonces dijo al paralítico: «Levántate, toma tu camilla y vete a casa.»
07. Y el paralítico se levantó y se fue a su casa.
08. La gente, al ver esto, quedó muy impresionada y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.

Reflexión: Mt 9,1-8

mateo-9-2
Mateo 9,1-8 tus pecados quedan perdonados

Quedamos sorprendidos con el proceder de Jesús. No es para menos. Movido como siempre por la Misericordia, no bien constata una necesidad obra un milagro para suplirla.

En este caso, como quiera que el Señor puede verlo todo, no solo puede ver el problema físico obvio para quienes ayudan a trasladar al paralítico. El Señor se fija por lo menos es dos aspectos adicionales: la fe de la gente y la necesidad de ser perdonados.

Estos dos últimos aspectos son los más importantes para el Señor y debían serlo para nosotros, porque solo ellos harán posible que alcancemos la Vida Eterna. Y, si aplicamos la inteligencia, no debía haber nada más importante para nosotros que ello.

Allí le llevaron a un paralítico, tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de esos hombres, dijo al paralítico: « ¡Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados!»

Seguir leyendo Mateo 9,1-8 – tus pecados quedan perdonados

(151) vistas

Imágenes Relacionadas:

Mateo 16,13-19 – te daré las llaves del Reino

Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.

Texto del evangelio Mt 16,13-19 – te daré las llaves del Reino

13. Jesús se fue a la región de Cesarea de Filipo. Estando allí, preguntó a sus discípulos: «Según el parecer de la gente, ¿quién es este Hijo del Hombre?»
14. Respondieron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías o Jeremías, o alguno de los profetas.»
15. Jesús les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
16. Pedro contestó: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.»
17. Jesús le replicó: «Feliz eres, Simón Barjona, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos.
18. Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer.
19. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.»

Reflexión: Mt 16,13-19

mateo-16-18
Mateo 16,13-19 te daré las llaves del Reino

Si algo cuidamos son las llaves de nuestra casa. Seguramente desde tiempos primitivos, acostumbramos almacenar en ella nuestras subsistencias. Se entiende por lo tanto, que no se las entregaremos jamás a alguien en quien no tengamos absoluta confianza. De otro modo corremos riesgos impredecibles.

Pedro da una respuesta única a Jesús, una respuesta que obviamente no podía haber elaborado solo. Por eso, sin mayor consideración adicional Jesucristo le entrega las llaves del Reino de los Cielos. Las llaves de la casa celestial, de donde salimos y a donde volveremos. ¡Qué duda cabe que Jesucristo le está dando a Pedro una responsabilidad ÚNICA!

¿Quién merece tal confianza? ¿A quién le damos las llaves de nuestra casa? ¿Qué seguridad podemos tener de lo que hay en nuestras casas si alguien más tiene la llave? ¿Qué responsabilidad implica tener la llave de una casa que no es nuestra? Solo puede ser aceptada si tenemos absoluta autoridad.

Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.

Seguir leyendo Mateo 16,13-19 – te daré las llaves del Reino

(383) vistas