Santo Rosario

Rezo diario del Santo Rosario

Beneficios del Santo Rosario

Después de la Palabra de Dios y los Sacramentos, entre los que contamos el Infinito Don de la Eucaristía, sin duda el instrumento, la herramienta, el recurso más poderoso que tenemos todos los cristianos es el Santísimo Rosario. Podemos rezarlo todos los días, incluso varias veces al día para alejar de nosotros todo mal, especialmente las asechanzas del Demonio. El Rosario es el instrumento para alejarnos de todos los vicios, formar nuestro carácter y acercarnos a Cristo por medio de la Santísima Virgen María, Su madre y por lo tanto, madre nuestra.

Se puede rezar el Rosario en cualquier lugar e incluso a solas. Sin embargo el modo en que más conmueve al corazón inmaculado de la Santísima Virgen María es en familia. Si no podemos hacerlo en familia hagámoslo en comunidad. Aquí te ofreceos la oportunidad de hacerlo con hermanos de todo el mundo, que como tú, amamos a nuestra Santa Madre.

Rezo diario del Santo Rosario

Rezo en familia y en comunidad

Cuanto más a gusto de María será que podamos orar con nuestra familia y al mismo tiempo unidos en una gran comunidad orante, como esperamos con tu esfuerzo y el de tantos hermanos que como tú y nosotros han saboreado los beneficios de esta dulcísima oración.

Ya si por las circunstancias que nos ha tocado vivir no es posible rezar el Rosario de ninguno de estos modos, como nos aconsejaría el recordado Padre Jorge Loring, debemos esforzarnos por hacerlo frente al Santísimo.

De cualquier modo, el Rosario es una devoción que debemos practicar y promover, porque sin duda alimenta nuestra fe, acarreando incontables beneficios a quienes así lo practican, acercándonos a Dos Padre, Hijo y Espíritu Santo a través de María, la madre de nuestro Salvador.

El Santo Rosario es la palanca

Parafraseando a Arquímedes podemos decir que con Cristo como punto de apoyo, si accionamos la oración a través del Rosario podremos mover el mundo, alejándolo de las tinieblas y el abismo de la muerte. ¡Si estamos con Dios, quién podrá contra nosotros!

Pidamos con fe por nuestras intenciones. En estos momentos, especialmente por el fin de la pandemia, que como sabemos, ha sido desatada intencionalmente por la mezquindad, arrogancia y prepotencia de algunos de nuestros hermanos extraviados. Para que se arrepientan y se enmienden; para que no sigan haciendo más daño. Para que sus propósitos no tengan ningún efecto sobre la humanidad y que muy pronto veamos un resurgir más unido, más devoto y más cristiano por todo el mundo, para mayor Gloria de Dios.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

¡Sagrado corazón de Jesús! En ti confío.

 

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