Quiero que ahora mismo me des – Marcos 6,17-29

agosto 29, 2018

Quiero que ahora mismo me des

« Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.» El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales.

Miércoles de la 21ra Semana de T. Ordinario | 29 de Agosto del 2018 | Por Miguel Damiani

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Reflexión sobre las lecturas

Quiero que ahora mismo me des

Denigrante, es la primera palabra que viene a mi mente. Luego, capricho, engreimiento, necedad, soberbia y desprecio por la vida de los humildes. Inmoralidad y proceder salvaje, al mejor estilo de una fiera despiadada y muerta de hambre.

Solo el hambre o alguna necesidad primaria llevada al extremo podría explicar este acto tan demencial y bárbaro. ¿Cómo poder imaginar que lo que se pide con tanta vehemencia sea la cabeza de un santo? Solo una endemoniada, sin corazón, ruin y perversa podría ser capaz de tan exigente pedido.

Quiero que ahora mismo me des

Que nos sirva para constatar que lamentablemente en todo tiempo, desde que la serpiente sedujo a Eva y los dos pecaron, el Demonio no ha dejado de acecharnos, tentándonos con las más disparatadas muestra de poder y control, para envanecernos y hacernos sentir poderosos, en tanto humillamos a los demás.

Unos valores pésimamente mal cimentados, los de Herodes, le hacen sobrecogerse por un instante, ante la exigencia descabellada de la mujer de sus sueños, pero puede más la lujuria y la necesidad de mostrarse inflexible ante sus súbditos, que cualquier atisbo de misericordia.

Y es que no se puede pedir peras al olmo. ¿Qué se puede esperar de un bruto, cacaseno, falto de todo principio ético y moral, que irracionalmente ha perdido toda noción de Dios, que solo tiene por norma la atención egoísta de sus gustos y caprichos a cualquier precio y sin reparar en nada?

« Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.» El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales.

El hombre sin Dios y obsesionado por el Dinero y el placer, es capaz de llegar a tales extremos de degradación que fácilmente superan a la fiera más vil y salvaje. Solo así podemos comprender Hiroshima, Nagasaki o los campos de concentración Nazis.

Pero, no solo eso, ¿de qué otro modo podemos explicar que organizaciones como la ONU, la UNESCO, UNICEF o el BM promuevan abiertamente el Aborto como un medio de control de la natalidad? Millones de bebes indefensos son asesinados cada año en el mundo entero por estas políticas propiciadas por la Ideología de Género que ellas imponen.

Grandes fortunas del planeta, como las de Soros o Rockefeller, está comprometidas con esta causa, porque según sus estrechos, precarios o inexistentes principios morales, la Tierra ha sido puesta en peligro por su mayor depredador: el hombre.

Como no creen en Dios, fácilmente tergiversan todo y olvidan que la Tierra está al servicio del hombre y no al revés. Y, es que, claro, a ellos les interesa mucho más todo aquello que pueden convertir en riqueza, no así el hombre, que por lo tanto es descartable.

« Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.» El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales.

Perdido Dios como el centro de la historia, cualquiera de sus caprichos son suficientes para devastar una Región, un país o una sociedad. Como Herodes, están dispuestos a entregar en bandeja las cabezas que sean, mientras no sea la propia, con tal de obtener lo que quieren.

Y no falta una prostituta, como la hija de Herodías, tan laxa y carente de moral, dispuesta a obtener algún beneficio, para complacer este capricho, más aún si ello involucra el pellejo o la vida de un inocente indefenso. ¿Eso mismo no es lo que hace Planned Parenthood, la principal promotora de la “industria” del aborto en el mundo?

Y es que el mundo, sin Dios, está destinado a la perdición, al dominio de Príncipe de las tinieblas, al Príncipe del mal, al Demonio. ¿No es eso lo que vemos, sin el menor reparo, en casi cada una de las películas que salen de Hollywood?

El enemigo de Dios, del Hombre y de la Iglesia, rige este mundo. Eso no es ninguna novedad. No es en este siglo que ha empezado. Eso es así desde nuestros primeros padres. Jesucristo ya nos advirtió: no se puede servir a dos señores. O estamos con Dios o estamos con el Dinero.

¿Cuál es la salida? La única salida, la única alternativa correcta es Dios. El único Camino posible, el único Camino para alcanzar la felicidad, la plenitud y la Vida Eterna es el que Jesucristo nos señala. Para eso vino Jesús. ¡Creamos en el Evangelio! ¡Hagamos lo que el Señor nos manda!

Oración:

Padre Santo, no permitas que caigamos en la frivolidad, ni en la vanidad, ni en la petulancia de creer que lo único que importa es satisfacer nuestros caprichos, a cualquier precio. Danos el valor de amarte y servirte hasta el extremo de morir por ti. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor, que contigo vive y reina, en unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos…Amén.

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