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Misterios Dolorosos

Misterios Dolorosos

martes y viernes

1º Misterio Doloroso: La oración y agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní.

«Y sumido en agonía, insistía más en su oración» (Lc 22,44)

Jesús no tenía la necesidad de orar; pero quiso hacerlo para enseñarnos qué tanto necesitamos hacerlo. Hemos de orar para no caer en la tentación, y si caemos, levantarnos del pecado.

Me propongo hacer oración al despertar, antes de dormir y antes de mis actividades más importantes.

Petición Especial:

Por las almas de todos los difuntos, cualquiera que sea las circunstancias en las que han fallecido, para que alcancen el perdón y la vida eterna.

1 Padre Nuestro
10 Ave Marías

G.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R.- Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. ¡Amén!

G.- María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia,
R.- En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

T.- Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. ¡Amén!

 

Bendito San José  /  Aumenta nuestra fe

María Reina de la paz  /  Ruega por nosotros y por el mundo entero

 

 

 

2º Misterio Doloroso: La flagelación de Jesús.

«Entonces Pilato tomó a Jesús y Mandó azotarle» (Jn 19,1)

Jesús quiso padecer la flagelación para la expiación de los pecados de deshonestidad que marchitan tantas flores juveniles, que roban la salud a tantos cuerpos y que ocasionan la perdición eterna de tantas almas.

Huiré de todo acto y espectáculo que repugne la moral cristiana. Evitaré que los pequeños y jóvenes vean programas deshonestos.
Petición Especial:
Por las circunstancias que atraviesa la humanidad entera que amenazan tanto su salud como su situación económica, especialmente la de los menos favorecidos, para que encuentren solución razonable y solidaria en ambos aspectos.

1 Padre Nuestro
10 Ave Marías

G.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R.- Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. ¡Amén!

G.- María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia,
R.– En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

T.- Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. ¡Amén!

 

Bendito San José  /  Aumenta nuestra fe

María Reina de la paz  /  Ruega por nosotros y por el mundo entero

 

 

 

3º Misterio Doloroso: La coronación de espinas de Nuestro Señor.

«Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza» ( Jn 19, 2)

Sí, Jesús es el rey de las inteligencias y de los corazones; Rey que redime de la esclavitud del pecado a los individuos, a las familias, a los pueblos y a las naciones

Seguiré la doctrina de Jesús para reinar con El eternamente. Seré valiente para profesar públicamente mi fe y para cumplir sin avergonzarme mis deberes de piedad.

Petición Especial:

Por todos los científicos y médicos llamados a poner en juego con honestidad, ética, competencia y probidad sus conocimientos profesionales con el propósito de curar y proveer el alivio posible ante las amenazas a la salud que penden sobre la humanidad.

1 Padre Nuestro
10 Ave Marías

G.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R.– Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. ¡Amén!

G.- María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia,
R.- En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

T.- Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. ¡Amén!

 

Bendito San José  /  Aumenta nuestra fe

María Reina de la paz  /  Ruega por nosotros y por el mundo entero

 

 

 

4º Misterio Doloroso: El camino hacia el Calvario, llevando Jesús la Cruz a cuestas, por nuestros pecados.

«Y Jesús cargando su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario» (Jn 19, 17)

Hemos de llevar nuestra cruz, hemos de padecer tristezas y dolores. Nos será difícil caminar entre penas y trabajos. Tendremos nuestras caídas y no nos desanimaremos. Dios lo permite para que pensemos más en la vida eterna que nos espera. Pidámosle que no nos deje caídos.

Al sufrir alguna pena, pensaré en lo que padeció Jesús por mí y cuando sea demasiado el sufrimiento le pediré que El sea mi Cireneo.

Petición Especial:

Por los gobernantes, políticos y dirigentes de todos los países, organizaciones e instituciones que tienen la responsabilidad de dirigir los destinos de los pueblos, para que actúen con justicia y responsabilidad, procurando la paz y el bien común, cuidando especialmente a los más vulnerables.

1 Padre Nuestro
10 Ave Marías

G.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R.- Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. ¡Amén!

G.- María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia,
R.– En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

T.– Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. ¡Amén!

 

Bendito San José  /  Aumenta nuestra fe

María Reina de la paz  /  Ruega por nosotros y por el mundo entero

 

 

 

5º Misterio Doloroso: La crucifixión y muerte de nuestro Señor.

«Lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio» (Jn 19, 18)

Jesús muere por ti, mírale bien. Tiene sus manos clavadas para no castigarte y abiertas para abrazarte. Tiene sus ojos cerrados para no confundirte y abiertos para mirarte amorosamente. Sus labios se cierran para no clamar venganza y se abren para perdonarte.

Besaré el crucifijo al levantarme por la mañana y al acostarme. Cuando me llegue alguna tentación apretaré el crucifijo de mi Rosario o el que llevo conmigo.

Petición Especial:

Por la Santa Iglesia Católica, para que tanto el clero (y dentro de ellos la jerarquía) como los laicos nos esforcemos hasta el extremo, como nos manda el Señor, por seguir el Camino al que hemos sido llamados, defendiendo la Verdad y la Vida, imprimiendo pureza y santidad en todos nuestros actos, para mayor Gloria de Dios.

1 Padre Nuestro
10 Ave Marías

G.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
R.- Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. ¡Amén!

G.- María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia,
R.- En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

T.- Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. ¡Amén!

 

Bendito San José  /  Aumenta nuestra fe

María Reina de la paz  /  Ruega por nosotros y por el mundo entero

 

 

Salve Reina:

T.- Dios te salve Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues!, Señora y abogada nuestra: vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús: fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén

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