Así será al fin del mundo

…así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego

mateo-13-40

Mateo 13,36-43 así será al fin del mundo

Mateo – Capítulo 13

Reflexión: Mateo 13,36-43

Llegará el día final. Esto es inexorable. Lo sabemos desde que tenemos conciencia. La vida es un paso efímero por este mundo. Todos nacemos, vivimos y finalmente tenemos que morir, sin importar de quien se trate.

De la muerte nadie escapa. Esto es algo que a veces preferimos eludir, sin que por ello logremos apartarla de nuestra realidad. Tarde o temprano llega ese día; todo nos lo recuerda y es vano el esfuerzo por ignorarla.

Aun reconociendo racionalmente esta realidad, cantamos, bailamos, hablamos fuerte, cerramos los ojos, nos distraemos o miramos a otro lado con tal de no ver ni tener presente este destino final.

Todos son distractivos, paliativos que a sabiendas, utilizamos con fruición con tal de no recordar aquel momento. Tenemos miedo al dolor y al sufrimiento. Queremos evitarlo a cualquier precio.

De allí que acojamos con avidez lo primero que se nos ofrece para eludir sufrimiento, dolor y muerte. No queremos ver ni saber nada con ello. Esta respuesta aprensiva nos lleva a encerrarnos en nosotros mismos, como el avestruz, que esconde la cabeza para escapar de la asechanza del enemigo.

(8) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...
julio 31, 2017

Oculto desde la creación del mundo

…nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.

mateo-13-31-35

Creación del mundo

(1) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

Oculto desde la creación del mundo

…nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.

mateo-13-34

Mateo 13,31-35 oculto desde la creación del mundo

Mateo – Capítulo 13

Reflexión: Mateo 13,31-35

El Señor nos sigue hablando del Reino y como siempre, en parábolas. Este es un modo de hablar propio de Jesucristo, el Hijo de Dios, que tiene la capacidad de decir a todo el mundo algo distinto y según lo que necesita.

Las palabras del Señor son fuente de vida eterna. Es el único que tiene la capacidad de comunicar mensajes que no tienen principio ni fin en el tiempo, ni en el espacio. Sus palabras son aplicables a todo tiempo y lugar, del mismo modo que a toda persona sin importar edad, condición social o raza.

Todo hombre está capacitado para oír y entender las palabras del Señor, porque Él habla directamente al corazón de quien se dispone a oírlo. Es la impronta de Dios la que nos dispone y capacita para oírle y entenderle. Nuestra alma tiene sed de Dios.

Hemos sido hechos por Dios y nuestra alma no descansará hasta no reunirse con Él. Ese es nuestro destino y por ello nuestro mayor anhelo es oírle, porque sus palabras nos dan consuelo, esperanza y paz. Pero es necesario que el hombre disponga su mente, alma y corazón para oírlo.

Parece fácil y sería muy sencillo si no fuera porque hay otras palabras y otras voces que pretenden distraernos, deslumbrarnos y ganarnos con otros mensajes, distintos y contrarios a la Palabra de Dios. Ellos pretenden alejarnos y acallar a Dios en nuestros corazones con mentiras y engaños. Buscan aislarnos, separarnos.

(27) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

El Reino de los Cielos

El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.

mateo-13-44

Mateo 13,44-52 – El Reino de los Cielos

Mateo – Capítulo 13

Reflexión: Mateo 13,44-52

¿Por dónde empezar esta reflexión? El Señor no puede ser más claro respecto al Reino de los Cielos. Se trata de un tesoro por el cual debíamos estar dispuestos a dejarlo todo. No hay nada en este mundo que merezca tanto la pena como el Reino de los Cielos.

De eso quiere convencernos y de eso debíamos estar convencidos como seguidores de Cristo. Y efectivamente muchos lo estamos, sin embargo nos cuesta ser consecuentes en el tiempo. Es decir que no lo manifestamos en nuestro día a día, cada segundo de nuestras vidas.

Tal vez eso sea lo más difícil: ser consecuentes. Se nos ocurre en este momento que es como estar asidos a una cuerda sobre un precipicio. ¡No podemos soltarnos porque caeríamos y moriríamos! ¡Nosotros lo sabemos! Además, es evidente ante nuestros ojos.

Todo lo que tenemos que hacer es subir, sin desprendernos de la soga, lo que es posible, aun cuando a veces represente cierta dificultad. Debemos resistir. Es nuestro peso el que debemos cargar y estamos preparados para ello. Peo hay momentos en que la fatiga nos invade.

Entonces, en vez de subir, estamos tentados a dejarnos caer. Más aun, a saltar sobre unas burbujas de aire multicolores que suben ante nuestros ojos, que nos invitan a llevarnos cómodamente instalados a otro lugar.

(22) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

Otras cayeron en tierra buena

Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga.

mateo-13-08

Mateo 13,1-9 – Otras cayeron en tierra buena

Mateo – Capítulo 13

Reflexión: Mateo 13,1-9

¿Cómo ser tierra buena? ¿Qué podemos hacer para ser tierra buena? ¿Hay algo que dependa de nosotros o se trata de una suma de circunstancias, en algunas de las cuales nos es imposible influir? ¡Queremos ser tierra buena y dar frutos!

Tal vez este solo deseo ya es un buen comienzo. Es nuestro corazón, nuestra mente, nuestro espíritu el que debe ser bien trabajado, preparado y abonado para convertirse en buena tierra. Ciertamente hay cosas que no dependen de nosotros, pero empecemos por las que sí.

Esto parece lo más razonable. En cuanto podamos, sacudámonos de toda influencia negativa, de todo aquello que sabemos que nos daña, de todo vicio, de toda maledicencia, de la mediocridad, de la ira, de la soberbia, del orgullo, de la envidia, del egoísmo.

¿Es esto posible? Pensemos en situaciones concretas de nuestra vida. Cuando nos enfocamos en personas y situaciones concretas, inmediatamente empiezan a surgir circunstancias y nombres con los que estamos involucrados.

(14) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...