Mateo 8,5-11 – vendrán muchos del oriente y del occidente

noviembre 28, 2016

Vendrán muchos del oriente y del occidente

…no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe. Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos

Texto del evangelio Mt 8,5-11

05. Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, suplicándole:
06. «Señor, mi muchacho está en cama, totalmente paralizado, y sufre terriblemente.»
07. Jesús le dijo: «Yo iré a sanarlo.»
08. El centurión contestó: «Señor, ¿quién soy yo para que entres en mi casa? Di no más una palabra y mi sirviente sanará.
09. Pues yo, que no soy más que un capitán, tengo soldados a mis órdenes, y cuando le digo a uno: Vete, él se va; y si le digo a otro: Ven, él viene; y si ordeno a mi sirviente: Haz tal cosa, él la hace.»
10. Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe.
11. Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos

Reflexión: Mt 8,5-11

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Mateo 8,5-11 vendrán muchos del oriente y del occidente

Tan impresionante es la fe del centurión, como lo son las palabras del Señor. No tengamos dudas. Se salvarán muchos de oriente y occidente, es decir, de aquellos que aparentemente no tuvieron oportunidad de conocer a Jesús, como la tuvieron los israelitas, como la tenemos nosotros.

El Señor es Infinitamente Compasivo y Misericordioso. No sigue nuestras reglas, leyes y normas; no se ciñe a nuestra costumbre de solo saludar a quienes conocemos. Él ha venido por todos. Pero no nos confundamos; no nos forzará.

Que haya venido por todos no quiere decir que no importa cómo vivamos, que igual tendremos nuestro lugar reservado. No. Quiere decir que no hace distinción por sexo, raza, lugar de nacimiento, posición social o económica.

…no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe. Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos

Todo lo que necesitamos es fe. La fe es un Don Gratuito que viene de Dios a quienes se la piden. A Dios lo llevamos en la profundidad de nuestras almas y corazones, como una impronta, como un sello que nos hace tender a Él, aun sin conocerlo.

Quien es capaz de seguir este llamado con honestidad, con perseverancia, procurando siempre el Bien y amando a sus hermanos, lo alcanzará. Quien, en buena cuenta es justo, pero en el verdadero significado, el que le da Jesús, ese alcanzará la Vida Eterna.

Por lo tanto, no es ningún desafío en realidad el que hayan muchos pueblos que no lo hayan conocido porque ellos también podrán alcanzar la salvación. ¿Entonces, por qué el empeño en predicar Su Palabra? Porque en ella, Él nos muestra el Camino.

…no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe. Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos

Lo importante es tener fe. Y fe, no es, como concebimos algunos por ignorancia, creer en cualquier cosa. No es que baste con creer para que algo se cumpla. No es así, aunque esto sea lo que los brujos y adivinos nos vendan.

Fe es confiar en la Voluntad de Dios, en la Providencia Divina. Es tener la certeza que estamos en sus manos y que solo será, lo que esté en Su Voluntad. Esto exige una cierta conciencia, un cierto conocimiento de Dios. Siendo criaturas finitas, este siempre será limitado, pero suficiente para intuirlo y seguirlo.

El mejor ejemplo de fe, la mejor explicación, la encontramos en este texto. Hemos de estudiar, aprender y emular la actitud del Centurión. Es ciertamente ejemplar, de otro modo el Señor no la hun¿biera destacado.

…no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe. Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos

Oremos:

Padre Santo, danos fe para creer como el centurión, que basta con Tu sola Palabra para que aquello que Te pedimos y está en Tu Voluntad concedernos, lo podamos obtener…Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos…Amén.

Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.

(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

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Mateo 8,5-11 vendrán muchos del oriente y del occidente

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