Mateo 24,37-44 – a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón

Noviembre 27, 2016

A qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón

Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.

Texto del evangelio Mateo 24,37-44

37. La venida del Hijo del Hombre recordará los tiempos de Noé.
38. Unos pocos días antes del diluvio, la gente seguía comiendo y bebiendo, y se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé entró en el arca.
39. No se dieron cuenta de nada hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. Lo mismo sucederá con la venida del Hijo del Hombre:
40. de dos hombres que estén juntos en el campo, uno será tomado, y el otro no;
41. de dos mujeres que estén juntas moliendo trigo, una será tomada, y la otra no.
42. Por eso estén despiertos, porque no saben en qué día vendrá su Señor.
43. Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.
44. Por eso, estén también ustedes preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos esperan.

Reflexión: Mt 24,37-44

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Mateo 24,37-44 a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón

Hemos dicho en varias oportunidades estos días que Dios nos ha creado para ser felices, alcanzar la plenitud y la Vida Eterna. Eso es lo que quiere Dios Padre para todos y cada uno de nosotros. Si esta es la Voluntad de Dios, ¿Cómo conjuga con estas palabras?

Porque no podemos negar que la primera impresión que nos produce este texto del evangelio es desasosiego, incertidumbre y hasta temor. ¿Cómo asegurarnos de no ser aquel “tomado”? ¿Y cómo sentir complacencia por no ser “tomado” cuando un hermano nuestro tal vez lo sea?

Consideradas de este modo, las palabras de Jesús resulta amenazantes y desoladoras. ¿Resulta coherente que Dios que es amor nos amenace? ¿Cómo conciliar amenazas con amor? Parece una incongruencia que preferiríamos pasar desapercibida.

Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.

Hacemos bien, porque está muy lejos del Señor amenazarnos o meternos miedo para que hagamos lo que debemos. El Señor tiene una forma de hablar muy peculiar, en cuyo tono debemos sintonizar, si queremos entenderlo.

La pista que nos debe impulsar a seguir indagando, rechazando cualquier incoherencia es, precisamente, que estamos ante Dios que es Infinitamente Misericordioso, que nos ama, que es consecuente como nadie y que por lo tanto ha de ser obvio que lo estamos mal interpretando.

¿Qué nos quiere decir entonces el Señor? ¿En qué quiere poner énfasis? La clave está en la mención que hace de Noe y el Arca. A Noe todo el mundo lo creía loco por su obsesión en construir semejante Arca cuando no llovía y todos parecían disfrutar de la vida.

Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.

¿Qué pasó con Noe? Que tuvo una revelación en la que Dios le dijo lo que ocurriría. Todo sería destruido por el diluvio. Solo él, su familia y los animales que salvara tendrían la oportunidad de iniciar una nueva vida.

Por lo tanto, aun cuando el mundo entero lo tuviera por loco, él sabía lo que iba a pasar por que Dios se lo reveló y el CREYÓ en Dios. Hacer cualquier otra cosa, teniendo esta profunda convicción y certeza de lo que iba a ocurrir, hubiese sido una tontería.

Nosotros, como Noe, sabemos que alcanzaremos la plenitud, seremos felices y viviremos eternamente cuando llegue el Reino de Dios, si hacemos lo que Jesucristo nos ha mandado: amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.

Sabiendo lo que tenemos que hacer y las razones por las cuales debemos empeñarnos en esta tarea, como Noe se dedicó a construir el Arca, nosotros debemos dedicarnos por completo a lo que Dios nos manda.

Si todo lo hacemos por amor a Dios, no importa cuando llegue el momento, estaremos haciendo lo correcto, porque siempre tendremos en nuestras mentes y corazones el motivo aquel por el cual fuimos creados.

De ningún modo nos sentiremos atemorizados o ansiosos por aquello que pudiera ocurrir, porque tendremos lista el Arca que habrá de salvarnos. Los que estando con nosotros, no se ocupen de hacer lo que deben, serán arrancados y se perderán para siempre.

Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.

No sabemos a qué hora vendrá el ladrón, pero estamos siempre listos, trabajando por el Reino, del mismo modo que Noe trabajaba construyendo el Arca. El Señor, por lo tanto, quiere comprometernos y entusiasmarnos con nuestra tarea.

Si hacemos lo que debemos, nada ni nadie nos sorprenderá. Por el contrario, esperaremos ansiosos la llegada de nuestro Señor, porque esta será la señal que alcanzaremos la dicha perfecta, la plenitud y la Vida Eterna.

Fíjense en esto: si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.

Oremos:

Padre Santo, danos inteligencia y voluntad para entender y aceptar el sentido de la vida que nos revela Jesucristo, asumiéndolo con entusiasmo y dedicación…Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos…Amén.

Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.

(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

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Mateo 24,37-44 a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón

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