Marcos 16,9-15 – proclamen la Buena Nueva

Abril 22, 2017

Proclamen la Buena Nueva

Y les dijo: Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación.

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Marcos 16,9-15 proclamen la Buena Nueva

Marcos – Capítulo 16

Reflexión: Marcos 16,9-15

¡Qué duros de corazón somos! ¿Cómo cambiar? El 21 (ayer) por la tarde la hijita de la empleada que trabaja más de 20 años con nosotros se cayó desde el tercer piso. Al escuchar los gritos de Sofía, su madre, quedé paralizado. No sabía qué hacer y ella tampoco sabía a quién acudir.

Cuando finalmente pude reaccionar, bajé corriendo para ver a su madre que corría con la niñita de 4 años en brazos, sin saber a dónde ir y pidiéndole a Luz de los Ángeles –así de lindo es su nombre-, que resista. ¡Se había caído desde el tercer piso sobre el cemento!

Volví a subir corriendo a sacar las llaves de la casa y la billetera. Cuando volví a bajar Sofía hablaba con la vecina quien inmediatamente se dispuso a llevarla en su carro. Salimos juntos y equivocó de ruta. Finalmente la corrigió, pero los minutos, los semáforos, la distancia parecían interminables y Sofía pidiéndole a Luz que resista…

Llegamos y en emergencia le dieron atención inmediata. Mientras Sofía hacía el papeleo de rigor yo la acompañaba y pude presenciar cuando el médico le preguntaba su edad y ella con sus 4 deditos los señalaba en forma precisa. Si cayó de cabeza ¿cómo es que no tiene ningún rasguño, me preguntaba?

Y les dijo: Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación.

Le hicieron una tomografía de la cabeza y efectivamente encontraron dos fracturas. El médico dijo que el daño era interno y por eso no sangraba, pero que su situación era muy delicada. Recordé que no estaba bautizada y pedí que me dejaran hacerlo, así que en medio del tumulto procedí a hacerlo, no sin preguntarme, como su madre seguramente: ¿por qué?

Una vez estabilizada, como no tenía seguro se dispusieron a trasladarla a un hospital nacional. Allí pasó de emergencia a cuidados intensivos, donde a las 10 de la noche la dejé sola con su madre. En señal de penitencia volví caminando los 4 o 5 kilómetros de distancia desde el hospital. Antes le dejé a Sofía un Denario con la imagen del Divino Niño y le pedí que rezara.

Yo también me pasé rezando varias horas y pedí a todos mis contactos de whatsapp que también lo hagan. Muchos respondieron inmediatamente y sé que lo están haciendo. He encendido una vela misionera y tengo la intención de pasar orando toda la noche y por la mañana muy temprano asistir a la Eucaristía, a seguir pidiendo insistentemente el milagro que necesita Luz de los Ángeles.

¿Por qué somos tan duros de corazón? Si sabemos que el Señor hará lo que más convenga, de conformidad con Su Voluntad, ¿por qué no esperar con paciencia y resignación? Además, sabemos que habrá de resucitar, entonces, ¿por qué deprimirse? ¿Por qué no sentarnos a esperar la Voluntad de Dios cualquiera que esta sea? Es que solo de pensar e imaginar la caída, el dolor y la impotencia, primero de ella por evitar caer y luego de su mamá por no poder hacer nada, nos entra una angustia y una ansiedad…

Hemos decidido ofrecer algunas pequeños sacrificios y mortificaciones por la salud de Luz. Que sirvan para aliviar en algo el sufrimiento de esta pequeña y el de su madre, más aún si finalmente no logra resistir, como su mami y todos queremos.

Empezó a ir a su nido y todos los días venía de mal humor, vaya uno a saber por qué. Me comentó que su miss la sentaba con todos los “aplastados”. Con su madre logramos establecer que se trataba de los “aplazados” o “atrasados”, porque recién se habían integrado este año, cuando la mayoría estaban desde el año pasado.

Hoy regresó llorando porque quiso quedarse jugando. Así como en días anteriores le llamé la atención por el mal humor del que a su madre la hacía víctima al volver, hoy tuve que consolarla a fin de borrar sus lágrimas, lo que más o menos pude lograr. Agradezco a Dios haberme dado esa oportunidad.

Padre Santo, apiádate de esta niñita. ¿Qué habría querido hacer? ¿Qué pasó por su cabecita en aquel momento? Nadie la vio. ¿Tropezó? No creemos, pues desde que gateaba aprendió a subir y bajar con sumo cuidado. ¿Se confió y trató de hacer una maniobra extraña? ¿Quiso alcanzar algo y se le venció el cuerpito? ¿Quiso volar? ¿Fue algo que vio? ¡Bendícela Padre! Sea que hayas decidido llevártela pura y sin mancha o que vuelva a cambiar nuestras vidas, apiádate de su madre y su hermano, mi tocayo Miguel.

Y les dijo: Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación.

 

Oración al Divino Niño, por Luz de los Ángeles:

Niño amable de mi vida,
consuelo de los cristianos,
la gracia que necesito
pongo en tus benditas manos.
Padre Nuestro…

Tú sabes mis pesares
pues todos te los confío
da la paz a los turbados
y alivio al corazón mío.
Dios te salve María…

Y aunque tu amor no merezco
no recurriré a ti en vano
pues eres Hijo de Dios
y auxilio de los cristianos.
Gloria al Padre…

Acuérdate oh Niño Santo
que jamás se oyó decir
que alguno te haya implorado
sin tu auxilio recibir,
por eso con fe y confianza,
humilde y arrepentido
lleno de amor y esperanza
este favor te pido.
(Pedir la gracia que se desea)

Divino Niño Jesús Bendícenos.
(Decir siete veces)

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