Lucas 17,7-10 – hemos hecho lo que debíamos hacer

noviembre 10, 2015

Texto del evangelio Lc 17,7-10 – hemos hecho lo que debíamos hacer

7. «¿Quién de ustedes tiene un siervo arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: “Pasa al momento y ponte a la mesa?”
8. ¿No le dirá más bien: “Prepárame algo para cenar, y cíñete para servirme hasta que haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?”
9. ¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado?
10. De igual modo ustedes, cuando hayan hecho todo lo que les fue mandado, digan: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer.»

Reflexión: Lc 17,7-10

No tenemos nada de qué presumir. Hacer lo que Dios manda no es nada más que cumplir con nuestro deber. No hay nada de extraordinario en ello, así que no tenemos que poner cara de compungidos, ni de víctimas. No merecemos ningún reconocimiento por eso y si algún día Dios nos lo da, no lo hagamos por eso, sino por amor, por obediencia a sus mandatos. Si creemos en Dios obedeceremos sin titubear sus mandatos, exactamente como cualquier operario hace con su patrón. No andemos buscado distinciones, ni favores, ni recompensas. Lo que el Señor nos manda es lo que tenemos que hacer. Agradezcamos más bien que tengamos la Gracia de tener que hacer lo que nos conviene y que esto sea lo que Dios nos manda. ¿Qué puede ser mejor? Por lo tanto, esforcémonos por cumplir diligentemente nuestro deber y estaremos cumpliendo la Voluntad de Dios, de modo tal que llegado el momento seremos recibidos en el Reino de los cielos, tal como el mismo Señor Jesucristo nos lo ha prometido. De igual modo ustedes, cuando hayan hecho todo lo que les fue mandado, digan: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer.

Pidamos constantemente al Señor la Gracia de reconocer su Voluntad en nuestras vidas, de tal manera que nos esforcemos por cumplirla, empeñándonos en predicar el evangelio a todos, especialmente a los que no conocen a Jesús o a los que por algún motivo se han alejado. De este modo estaremos haciendo lo que Jesús nos manda, evangelizar, que es nuestra razón de ser y vivir. Si cumplimos con nuestro deber, debemos sentirnos reconfortados por estar cumpliendo lo que Dios nos manda, porque tan solo el que cree y obedece alcanzará la vida eterna. No es fácil discernir la Voluntad de Dios en nuestra vida cotidiana y mucho menos llevarla a la práctica. Para eso están los Sacramentos y la vida de oración, a los que debemos recurrir con asiduidad. Se engaña quien cree que se trata de voluntarismo; quien reposa en sus propias fuerzas para conseguir este objetivo. Sin la ayuda de Dios nos será imposible. Por lo tanto, podemos resumir el mensaje del pasaje de hoy en: hacer la Voluntad de Dios toda la vida, depositando nuestra confianza en la oración y los sacramentos como el único combustible que hará posible el logro de nuestro objetivo. De igual modo ustedes, cuando hayan hecho todo lo que les fue mandado, digan: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer.

Hagamos lo que Dios nos manda y estaremos cumpliendo con nuestro deber; estaremos haciendo lo que debemos. No habrá nada mejor a lo que podríamos dedicar nuestras vidas. Nos engañamos si pensamos o creemos otra cosa. Por eso es que San Ignacio en el “Principio y Fundamento” sentenció: “El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, y mediante esto salvar su alma; y las otras cosas sobre la faz de la Tierra son creadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para el que es creado. De donde se sigue que el hombre tanto ha de usar de ellas, cuanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse de ellas, cuanto lo impidan. Por lo cual, es menester hacernos indiferentes a todas las cosas creadas, en todo lo que es concedido a nuestro libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera que no queramos de nuestra parte, mas salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos creados” De igual modo ustedes, cuando hayan hecho todo lo que les fue mandado, digan: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer.

Oremos:

Padre Santo, danos Tu luz para poder entender el Principio y Fundamento, para aprender a servirte a todo lo largo de nuestra vida, como la única opción a la que vale la pena dedicarle nuestras vidas …Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos…Amén.

Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.

(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

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