Lucas 17,5-10 – no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber

octubre 2, 2016

Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: “Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”».

Texto del evangelio Lc 17,5-10 – no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber

05. Los Apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe».
06. El respondió: «Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”, ella les obedecería.
07. Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: “Ven pronto y siéntate a la mesa”?
08. ¿No le dirá más bien: “Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después”?
09. ¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó?
10. Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: “Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”».

Reflexión: Lc 17,5-10

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Lucas 17,5-10 no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber

Lo que el Señor nos manda es lo que nos conviene. Eso es lo que debemos hacer. Sin embargo muchos entre nosotros buscamos alguna recompensa por ello. Parece difícil de comprender, porque estamos acostumbrados al “toma y daca”. No damos puntada sin nudo.

Esto quiere decir, que en nuestras relaciones personales, con amigos y familiares e incluso con desconocidos, siempre estamos dispuestos a dar o recibir una compensación por nuestros servicios. Esto nos parece perfectamente natural e inclusive justo.

Sin embargo, fijémonos que esto no es así para el Señor. Para Él, cuando le obedecemos no estamos haciendo sino lo que debemos. Por lo tanto, quien hace lo que debe, lo que corresponde, no tiene por qué esperar compensación.

Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: “Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”».

No nos cuadra. Hay algo en esto que no encaja en nuestra lógica. Bien, constatemos por enésima vez que la lógica nuestra no es la de Jesucristo. Lo que nos parece correcto a nosotros no es necesariamente lo que Dios quiere.

No nos irroguemos por lo tanto una atribución que no nos corresponde. No es que Dios deba buscar nuestra aprobación para estar en lo correcto. ¿O sí? ¿Eres de los que creen que Dios debe hacer lo que tú crees, lo que tú quieres, lo que te gusta, te conviene y alaga?

¿Es ese el Dios en el que crees? Un Dios hecho a semejanza tuya. No debía ser precisamente a la inversa. ¿Quién es Dios: tú o Él? ¿Sera que tú has creado al mundo y que todo gira en torno a ti? ¿Será que eres el centro del Universo? ¿No te parece mucha arrogancia y soberbia?

Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: “Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”».

Repasemos nuevamente nuestras convicciones, porque parece que en algún lugar nos hemos extraviado. En algún lugar nos hemos confundido. Es Dios el que nos ha Creado a Su imagen y semejanza. Es Él quien nos amó primero. Es Él quien nos manda.

Ahora sí. El Dios amor en el que creemos es nuestro Creador y nuestro Padre. Él ha querido regalarnos el Don de la vida, porque así le ha parecido Bien. Por amor. En Su Infinita Misericordia ha querido crearnos libres, inteligentes y dotados de voluntad, para que seamos capaces de aceptar o rechazar lo que nos tiene preparado.

¿Qué es lo que Dios quiere para nosotros? ¡Que vivamos Eternamente! ¿Por qué? Porque nos ama. ¿Es esto bueno? ¡Es lo mejor que podía sucedernos! ¿Qué debemos hacer para alcanzar esta Vida? Debemos quererlo lo suficiente para oír al Señor, creer en Él y hacer lo que nos manda.

Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: “Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”».

Oremos:

Padre Santo, danos fe, del tamaño de un grano de mostaza, para oír y hacer lo que el Señor nos manda, sin buscar reconocimiento alguno a cambio de ello…Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos…Amén.

Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.

(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

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Lucas 17,5-10 no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber

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