Juan 16,12-15 – Los guiará hasta la verdad completa

mayo 9, 2018

Los guiará hasta la verdad completa

“Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, los guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y les anunciará lo que ha de venir.”

Miércoles de la 6ta Semana de Pascua | 09 Mayo 2018 | Por Miguel Damiani

Lecturas de la Fecha:

Reflexión sobre las lecturas

Los guiará hasta la verdad completa

Son seguramente muchas las ocasiones en la que Cristo nos presenta la Trinidad. Esta es una, en la que podemos ver la relación que hay entre las tres Personas de la Santísima Trinidad y su proceder común, concertado.

Todo se va desarrollando conforme a un Plan, del que nosotros somos parte. Dios, con Sus tres Personas distintas, es el artífice. Pero a cada uno le toca un papel, que además de claro, está íntimamente comprendido y orquestado por cada uno a Su tiempo.

espiritu_de_la_verdad

Hay sincronía en el propósito de Salvarnos. El Padre y el Hijo lo comparten todo. El Espíritu Santo nos da de aquello que es del Hijo, de aquello que es de Jesucristo, y que simultáneamente nos dice que es del Padre, es decir que lo comparten en evidente armonía y comunión.

Son estas palabras, estas expresiones reflexionadas e interiorizadas las que nos permiten descubrir esta comunidad de amor perfecto que es la Trinidad que constituyendo un solo Dios Verdadero, lo conforman tres Personas distintas actuando cada cual a Su tiempo con un solo propósito.

No estamos solos. Nunca lo hemos estado. Procedemos de Dios, que es nuestro Padre y volveremos a Él para alcanzar la Plenitud. Debemos estar alegres porque no importa lo que estemos viviendo las perspectivas no pueden ser mejores.

El papel del Espíritu Santo como guía que habrá de conducirnos hasta la verdad es fundamental. Jesucristo lo sabe, porque es parte del Plan de Salvación. No hay improvisación ni sorpresa. El Espíritu Santo hará lo suyo, como Jesucristo cumplió con la parte que le correspondía.

¿Quiere decir que ya no podemos acudir al Padre o al Hijo? No, todo lo contrario; quiere decir que en este tiempo podemos contar de modo más específico con el Espíritu Santo, porque a Él Jesucristo le encomienda esta misión.

Padre, Hijo y Espíritu Santo están trabajando juntos desde antes de la Creación para redimirnos. Porque hemos sido creados por amor y para el amor. No es tan solo que el motivo de Dios fue el amor, sino que Él mismo es Amor.

Procediendo del Amor de Dios, siendo Dios mismo Amor, el Amor Divino es una cualidad, una manifestación de la Perfección de Dios. Nosotros solo podemos intuirlo, pero no podemos abarcarlo en toda Su amplitud.

No lo lograremos, sino conducidos, guiados por el Espíritu Santo que nos llevará hasta la Verdad. Esta constituye tanto una revelación como una promesa de Jesucristo que podemos leer en los versículos de este evangelio.

¡El Espíritu Santo nos guiará! ¿Qué debemos hacer? Dejarnos llevar, dejarnos arrastrar, CON FE. El problema surge cuando nos cuesta abandonarnos en sus manos. Desconfiamos de Él. No queremos escucharle y en vez de hacer Su Voluntad, hacemos la nuestra.

¡Dejémonos llevar!¡Dejémonos guiar! Cada día en cada circunstancia de la vida Él nos dice lo que debemos hacer. Muchos días, muchas veces simplemente lo desoímos, lo rechazamos, por que confiamos más en nosotros que en Él.

¿Cuándo nos habla, cuándo nos manifiesta su Voluntad? Cada vez que interactuamos con nuestros hermanos, cada vez que ellos hablan o nos manifiestan un deseo, un pensamiento, un impulso es el Espíritu de Dios el que nos está diciendo que hagamos o dejemos de hacer algo.

Él se manifiesta a través de toda la Creación, pero de manera muy particular y especial, a través de nuestro prójimo: esposa, esposo, padres, hijos, vecinos, amigos, contertulios, compañeros. Prestemos atención a nuestros hermanos, a sus juicios, pensamientos, determinaciones, manifestaciones…

¿Cuántas veces los rechazamos por falta de tiempo, porque no coinciden con nosotros, porque nos sacan de nuestros planes, de nuestros propósitos, de nuestros objetivos, de nuestros parámetros, de nuestra comodidad, en fin, de nuestras casillas?

¿Qué es lo verdaderamente importante en esta vida? ¿Pensamos por un momento que tal vez sea esta persona a la que acabamos de despreciar? ¿Quién dirige realmente el propósito de nuestras existencias? ¿Es Dios nuestro piloto, o lo hemos relegado al papel del cobrador?

Él debe sacar la cara por nosotros, pelearse con los pasajeros, cobrarles, llevar cuentas y resolver todos los problemas, mientras nosotros conducimos por donde nos viene en gana, por donde más nos gusta, como mejor nos acomoda, porque así somos.

El Señor hoy nos invita a la Reflexión respecto al papel que le toca al Espíritu Santo. Él nos guiará hasta la verdad completa. Eso es seguro. Pero nosotros ¿nos dejaremos guiar? Eso es lo que está por verse.

Oración:

Padre Santo, sacude de nosotros el egoísmo, la fascinación por lo que somos y queremos. Líbranos del menosprecio a nuestros hermanos, del trato displicente y de aquel que hace distingos entre unos u otros, por razones subjetivas, como si en cada uno de ellos no estuvieras Tú. Que tengamos el coraje de oír al Espíritu Santo y dejarnos guiar en nuestro día a día. Danos discernimiento para distinguirlo de nuestro ego, que a veces se nos antoja descomunal. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor, que contigo vive y reina, en unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos…Amén.

(17) vistas

Deja un comentario