Hallarán descanso para sus almas

Tomen sobre ustedes mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus almas.

Texto del evangelio Mt 11,28-30

28. «Vengan a mí todos los que están fatigados y sobrecargados, y yo les daré descanso.
29. Tomen sobre ustedes mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus almas.
30. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

Reflexión: Mt 11,28-30

mateo-11-29a

Mateo 11,28-30 hallarán descanso para sus almas

Aunque algunos no estemos muy familiarizados con el alma, más en estos tiempos de secularización de la sociedad, donde ninguna realidad espiritual parece tener valor, el Señor pone énfasis en este aspecto tantas veces olvidado de nuestro ser.

Tal vez ha llegado para nosotros el momento de reflexionar detenidamente en ella. ¿Qué es el alma para nosotros? ¿Creemos en el alma? Porque, sin darnos casi ni cuenta, hemos dejado avanzar en la sociedad y en nosotros una des-secularización que nos ha lleva a dudar de muchas realidades espirituales que antes eran inamovibles.

Muchas de estas cosas las tomamos como “modos de expresar” sentimientos o ideas, poniendo en tela de juicio su existencia, como si con ello no estuviéramos poniendo en duda “el fondo”, que es lo importante, sino tan solo la forma. Al menos eso es lo que sostenemos y creemos algunos.

Tomen sobre ustedes mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus almas.

(18) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

No es voluntad de su Padre celestial

De la misma manera, no es voluntad de su Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

Texto del evangelio Mt 18,12-14

12. ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?
13. Y si llega a encontrarla, les digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las 99 no descarriadas.
14. De la misma manera, no es voluntad de su Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

Reflexión: Mt 18,12-14

mateo-18-14

Mateo 18,12-14 no es voluntad de su Padre celestial

Muy pocas veces, incluso esta es la única que recuerdo, el Señor se refiere a lo que no es voluntad de nuestro Padre Celestial. Siempre habla en sentido positivo. Por eso, ha de ser tremendamente esperanzador para nosotros lo que en esta ocasión niega.

Quiere dejar muy clara la voluntad de Dios. Para quienes tenemos fe y también para los que no la tienen, aunque no sean conscientes de ello, la voluntad de Dios es la que rige el mundo. Esto quiere decir que no ocurre nada sin que Él lo permita.

Dicho de otro modo, todo ocurre conforme a un Plan Divino, trazado desde el comienzo de la existencia. Eso lo podemos apreciar en la perfección de la naturaleza, que sigue reglas precisas, que dependen fundamentalmente de su exactitud.

De la misma manera, no es voluntad de su Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

(17) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

Vete primero a reconciliarte con tu hermano

Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.

Texto del evangelio Lc 5,17-26

17. «No piensen que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.
18. Sí, les aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.
19. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.
20. «Porque les digo que, si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
21. «Han oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal.
22. Pues yo les digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil”, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame “renegado”, será reo de la gehenna de fuego.
23. Si, pues, al presentar tú ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,
24. deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.
25. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel.
26. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

Reflexión: Lc 5,17-26

lucas-5-23

Lucas 5,17-26 – vete primero a reconciliarte con tu hermano

En la vida cotidiana, nos cuesta mucho comprender aquello de consolar, antes que ser consolado, comprender antes que ser comprendido, perdonar antes que ser perdonado, amar antes que ser amado. Por lo general siempre nos ponemos en primer lugar.

Queremos que los otros muestren gratitud, cortesía, bondad, amabilidad, alegría y cariño. Pero ¿qué hay de nosotros? Somos pasivos, cómodos. Queremos que los demás den el primer paso. En el fondo, somos soberbios. No queremos humillarnos ante nadie y menos ante quien para nosotros no tiene la razón.

No nos damos cuenta que si obramos de este modo, no hacemos nada extraordinario. Todo el mundo obra del mismo modo. Pero a nosotros el Señor nos pide dar un paso más; caminar la milla adicional. Saludar a los que no conocemos, e incluso a nuestros enemigos, orando por ellos.

Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.

(13) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

Ya está el hacha puesta a la raíz

Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

Texto del evangelio Mt 3,1-12

1. Por aquellos días aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:
2. «Conviértanse porque ha llegado el Reino de los Cielos.»
3. Este es aquél de quien habla el profeta Isaías cuando dice: Voz del que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas.
4. Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre.
5. Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán,
6. y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
7. Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién les ha enseñado a huir de la ira inminente?
8. Den, pues, fruto digno de conversión,
9. y no crean que basta con decir en su interior: “Tenemos por padre a Abraham”; porque les digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.
10. Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
11. Yo los bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. El los bautizará en Espíritu Santo y fuego.
12. En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

Reflexión: Mt 3,1-12

mateo-3-10

Mateo 3,1-12 Ya está el hacha puesta a la raíz

Algunas de estas figuras que el Señor usa en los Evangelios para enseñarnos el Camino, nos causan cierto temor. Nos parecen amenazantes. Por tal motivo, para algunos basta ese solo hecho para no prestarle oídos.

Es que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír. En el fondo, tras esa máscara de delicadez y sensibilidad, ocultamos nuestra soberbia y desdén. Y es que, decimos, nadie tiene por qué forzarnos, ni si quiera Dios.

Y aunque lo digamos de labios para afuera, porque nosotros bien sabemos que en este mundo el más poderoso se impone y manda, lo cierto es que Dios no es así con nosotros. Por lo tanto, de algún modo podríamos decir que tendríamos razón en esta argumentación. Pero resulta que Dios no amenaza ni se impone por la fuerza.

Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

(28) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

El Reino de los Cielos está cerca

Vayan proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curen enfermos, resuciten muertos, purifiquen leprosos, expulsen demonios. Gratis lo recibieron; denlo gratis.

Texto del evangelio Mt 9,35-10,1.6-8

35. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
36. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.
37. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos.
38. Rueguen, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.»
01. Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.
06. diríjanse más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
07. Vayan proclamando que el Reino de los Cielos está cerca.
08. Curen enfermos, resuciten muertos, purifiquen leprosos, expulsen demonios. Gratis lo recibieron; denlo gratis.

Reflexión: Mt 9,35-10,1.6-8

mateo-10-7

Mateo 9,35-10,1.6-8 – el Reino de los Cielos está cerca

El Señor da un poder extraordinario a sus discípulos. ¿Por qué? Porque siente compasión de la muchedumbre que deambulaban como ovejas sin pastor. Es decir que sin Jesucristo estamos perdidos. Es precisa su intervención. Para eso lo ha enviado Dios Padre.

Aunque Él va caminando de pueblo en pueblo, es evidente que no es suficiente, porque todos necesitamos de Él, por donde va. Es mucho más la gente que necesita de Él, que anda perdida, que aquella a la que puede llegar. Esto lo conmueve profundamente.

Así, será imposible, por lo que hace dos cosas. La primera es instarnos a que pidamos a Dios que mande más operarios a este campo de Evangelización. La segunda es darles poderes extraordinarios a los discípulos. Solo así se puede garantizar la cobertura necesaria.

Vayan proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curen enfermos, resuciten muertos, purifiquen leprosos, expulsen demonios. Gratis lo recibieron; denlo gratis.

(23) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

Hágase en ustedes según su fe

«¿Creen que puedo hacer eso?» Dícenle: «Sí, Señor.» Entonces les tocó los ojos diciendo: Hágase en ustedes según su fe.

Texto del evangelio Mt 9,27-31

27. Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron dos ciegos gritando: «¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!»
28. Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dice: «¿Creen que puedo hacer eso?» Dícenle: «Sí, Señor.»
29. Entonces les tocó los ojos diciendo: Hágase en ustedes según su fe.
30. Y se abrieron sus ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Miren que nadie lo sepa!»
31. Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella comarca.

Reflexión: Mt 9,27-31

mateo-9-28

Mateo 9,27-31 Hágase en ustedes según su fe.

Un nuevo ejemplo de fe. Surge una pregunta curiosa: ¿Quién está más propenso a inclinarse a la fe? ¿Hay alguien en especial? Creemos que al que no le quedan más opciones. ¿Quién podía curar a estos ciegos? ¿Dónde lo encontrarían?

Hay situaciones en la vida en las que estamos convencidos que nadie, absolutamente nadie puede ayudarnos. Si no es Dios, no hay remedio. Todos pasamos alguna vez por estas circunstancias. Pero no todos acudimos a Dios, aunque varios solo lo hacemos en esas ocasiones.

Es un hecho que podemos constatar que cuando no hay más opciones, ¿a quién recurrimos? A Dios. ¿Quién enfrentará más ocasiones de este tipo? Obviamente, el que menos tiene. Una razón más por la que los pobres están más cerca a Dios.

(14) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

El hombre prudente

Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca

Texto del evangelio Mt 7,21.24-27 

21. «No todo el que me diga: “Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.
24. «Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca:
25. cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.
26. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena:
27. cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.»

Reflexión: Mt 7,21.24-27

Mateo-7-24

Mateo 7,21.24-27 el hombre prudente

El Señor nos pide que le oigamos y hagamos lo que dice. Así, no basta oír, sino que hay que hacer lo que nos dice. Nuestra es la religión del amor. En el amor, las palabras no bastan. Llega un momento que estas tienen que manifestarse con hechos prácticos, concretos.

Todo lo que nos manda el Señor es amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Debemos imprimir este mandato y ponerlo en un lugar visible de modo tal que todos los días y a cada rato lo veamos.

No hay mayor secreto para alcanzar la vida eterna que amar. Eso es todo lo que nos manda el Señor. Si lo hemos oído, no resta nada más que ponerlo en práctica. ¿Por qué no lo hacemos? Hay que pasar de las declaraciones, de la poesía a los hechos.

Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca

(35) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...

Vengan conmigo

Vengan conmigo, y los haré pescadores de hombres. Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.

Texto del evangelio Mt 4,18-22

18. Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores,
19. y les dice: «Vengan conmigo, y los haré pescadores de hombres.»
20. Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.
21. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó.
22. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.

Reflexión: Mt 4,18-22

Mateo-4-19

Mateo 4,18-22 Vengan conmigo

Tantas cosas se vienen a nuestra cabeza, tantas ideas. Primero: el Señor nos llama. Sí, nos llama a cada uno con nuestro nombre y en lo que estamos haciendo. No va reclutando desocupados, aunque tampoco los desprecia, pero busca a la gente en su medio y en su faena diaria, para darle sentido.

Esto quiere decir que no necesariamente debo dejar lo que hago. Claro, habrá excepciones, como en todo. Por ejemplo si eres un ladrón, un delincuente, un estafador o un mentiroso. Pero siendo trabajadores honestos, comunes y corrientes, Él nos llama.

Pero el objeto de Su llamado es a darle el verdadero sentido a nuestra labor. Y es que, en el fondo, no importan lo que hagamos, debemos hacerlo para mayor Gloria de Dios. Es decir, hacerlo teniendo en claro el fin último.

Vengan conmigo, y los haré pescadores de hombres.» Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.

(29) vistas

Sigue leyendo
Seguir leyendo...